La casa que compartieron y donde criaron a sus hijos como una pareja casada puede tener intenso poder emocional. Como resultado, puede ser difícil salir de la casa después de un divorcio.

También la casa es probablemente tu mayor inversión financiera y solo números pueden proporcionar el mejor argumento contra el dejar la casa.

¿Si usted decide que desea quedarse con la casa y pagarle a su ex cónyuge para su porción de la casa, cómo podría eso funcionar? Trate de visualizar la idea como una operación estrictamente financiera.

¿Usted estaría comprando el interés del otro cónyuge en la casa, así que es lo que vale?

Si fueras un extraño comprando la casa hoy, ¿cuál valor tendría? También, ¿alguno de los cónyuges hizo pagos de su propiedad individual?

En primer lugar, conoce la equidad o “cuanta casa” tienes como pareja. Algunas personas estiman esto restando el saldo actual de la hipoteca (y cualquier otra deuda sobre la propiedad) del precio de compra de la casa.

Este número no es muy confiable ya que muchos factores afectan el valor de la casa, como el cambio de mercado local y cambios físicos a la casa y sus alrededores.

Un tasador cuidadoso, experimentado daría la estimación más precisa, y también hay otros métodos menos costosos.

Estructuración de un acuerdo posible

California es un estado de 50-50, propiedad de la comunidad, por lo general debe a su cónyuge la mitad de las acciones de la casa. Pero hay otras cosas que considerar.

Si uno de los cónyuges utiliza activos que tenían antes del matrimonio para hacer el pago inicial y dicho cónyuge tenía documentación que lo demuestre, esto puede afectar cuánto le tienes que pagar al cónyuge para quedarte con la casa.

También, considere el tamaño de la hipoteca que desea después de la transacción. Si usted su dinero efectivo disponible o dinero prestado contra el valor de la casa para pagarle a su cónyuge, podrían resultar situaciones mejor o peor después del divorcio para usted.

También puede considerar refinanciar la casa a su nombre en el proceso del divorcio. Esto requerirá el consentimiento de la otra parte. Por varias razones, una refinanciación podría aclarar el futuro y simplificar el presente, lo que hará una mejor experiencia para todos.

Lo más importante, piense bien en todas las posibles consecuencias legales, financieras y personales antes de llegar a un arreglo específico de su casa.