El año nuevo trajo muchos cambios para las parejas que se divorcien en el 2019, especialmente aquí en California. No sólo fueron importantes modificaciones al código de impuestos con respecto a pagos de manutención conyugal, también los residentes en el estado de California dieron bienvenida a Assembly Bill 2274. Este proyecto de ley finalmente le dio a jueces en California dirección clara para ayudar a los dueños de mascotas que se divorcien a contestar la importantísima pregunta: ¿Quién adquiere la mascota después de que nos separemos?

Como explicamos anteriormente en un post de noviembre de 2018, la ley no considera a animales como propiedad en un divorcio. En cambio, las mascotas son tratadas más como niños, lo que significa que los jueces pueden considerar lo que es en los mejores intereses del animal antes de asignar custodia común o única del animal en un divorcio.

Esto puede parecer simple pero determinar un acuerdo de custodia puede siempre presentar retos. Y cuando se trata de arreglos de custodia de mascotas, hay algunas cuestiones que la ley todavía tiene que dar dirección en.

1)  No es obligatoria la aplicación de AB 2274.

Como un diciembre de 2018 NBC artículo explica, los jueces no tienen que consideran un acuerdo de custodia del animal doméstico común o único en todos los divorcios. En cambio, los jueces consideran un arreglo sólo después de que la pareja que está en trámites de divorcio ha hecho una petición con la corte.

Los dueños de mascotas deben considerar cuidadosamente esta sutileza de la ley desde el inicio del procedimiento de disolución o separación para garantizar la adecuada resolución de conflictos si se presentan.

2)  El cuidado de los animales puede ser muy impugnado por los propietarios de los animales.

Como es el caso de las determinaciones de custodia de niño, los jueces deben considerar a los “mejores intereses” de la mascota. Esto puede incluir cual partido cuida la mayoría de las necesidades del animal, si un partido es incapaz de proporcionar cuidados básicos y si hay una historia de abuso del animal.

Es lógico que los tribunales tengan que lidiar con personas reclamando que su pareja no se preocupa por el animal o personas presentando falsas alegaciones de abuso con el fin de influir al juez hacia un arreglo de custodia exclusiva. Sera cada vez más importante en este tipo de situaciones, tener evidencia y estar preparado para defender sus reclamos.

3)  La ley deja abierta la posibilidad de evaluaciones de custodia del animal doméstico.

Como los arreglos de custodia del animal doméstico será más como arreglos de custodia de menores, es lógico que el proceso de determinar un acuerdo pudiera implicar una evaluación de custodia en situaciones donde los dueños de mascotas no están de acuerdo en las cosas.

El actual proceso de evaluación, que incluye psiquiatras, psicólogos, terapeutas familiares y trabajadores sociales, aplicado a un caso de custodia del animal doméstico deja mucho a la interpretación, especialmente cuando se trata de los “sentimientos” del animal. Esta agregada complejidad puede agregar más dolores de cabeza, como tiempo, en el procedimiento de divorcio o separación, que es algo que las parejas deben tener en cuenta.